La construcción de nuestra vida tendría que ser uno de los proyectos que más tiempo e interés nos debería llevar planear; ya que cada aspecto y detalle que queramos para este proyecto, estaría cuidadosamente medido y vigilado, para que los resultados fueran los óptimos y favorables. Nosotros seríamos los primeros en beneficiarnos de todo el trabajo y esfuerzo en el logro de estos resultados, también beneficiaríamos a todos los que nos rodean.La realidad es que no siempre este es el primer proyecto en el que trabajamos; tal vez lo deseamos, pero nuestra cotidianeidad nos aleja por las diferentes ocupaciones y responsabilidades que asumimos.
Así que el objetivo de este curso, es que podamos canalizar adecuadamente nuestros pensamientos e ideas en el diseño y éxito de nuestras vidas; ya que no podemos responsabilizar a nadie si no llegamos a lograrlo, somos los que hemos recibido este don de Dios, de poder decidir qué hacer con lo que se nos ha otorgado. Nuestro Hacedor nos ha dado las opciones que podemos tomar, la vida que llevamos es una suma de sucesos que han determinado lo que somos hasta el día de hoy; y es que a todos nos gusta el éxito y sus recompensas, pero no todos están dispuestos a asumir lo que conlleva. Mucho sacrificio se necesita para que lo que está en nuestra mente y corazón pueda ser realidad. Así que, ¿te gustaría construir una vida llena de éxito?
Mira, yo he puesto delante de ti hoy la vida y el bien, la muerte y el mal; porque yo te mando hoy que ames a Jehová tu Dios, que andes en sus caminos, y guardes sus mandamientos, sus estatutos y sus decretos, para que vivas y seas multiplicado, y Jehová tu Dios te bendiga en la tierra a la cual entras para tomar posesión de ella. Deuteronomio 30:15,16
Por promesa de Dios, la vida que cada uno desea está en nuestras manos; pero sin dejar de lado que Dios ha puesto las reglas de la vida. Si queremos éxito, necesitamos considerar que no las podemos traspasar. Se nos han dado dones y virtudes que podemos utilizar para que ese éxito llegue, pero ¿qué es lo que pasa?, ¿por qué parece que no se producen los cambios que necesitamos hacer? Podemos llegar a frustrarnos y desanimarnos, y no tener la vida que deseamos. Todos podemos cambiar, pero se necesita de guianza hacia esos cambios profundos y sinceros en la mente y corazón de cada uno de nosotros. Porque una vida de éxito es constante y permanente, no solamente pasajera por logros que hayamos obtenido.
Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor. 2 Corintios 3:18
Así que no estamos solos en el camino de la transformación y en el logro de estos objetivos, sólo necesitamos apoyarnos en el autor. Porque estamos en esta vida para ser mejores, para perfeccionarnos, y esta es una necesidad, que si no somos conscientes de nuestra necesidad de perfección, entonces estaremos acostumbrados a recibir las cosas a medias. Y lo que queremos es tener una buena vida, si es nuestro deseo, ahora vendrá la guianza hacia el cambio, y en la práctica tenemos que lograr que sea parte de nosotros, que esté escrito en nuestro corazón, sea parte de nuestras entrañas, y por costumbre tengamos una nueva vida a partir de ese conocimiento. Con esta verdad, muchos de los cambios y deseos que no se cumplen, no son porque Dios no quiera que los tengamos, sino porque no hemos estado preparados para recibirlos.
Entre más rápido y mejor conozcamos nuestros limitantes, sabremos apoyarnos en todo lo demás para cubrir nuestras necesidades, dejando de creer que somos autosuficientes. Fuimos creados para vivir en sociedad, ya que en su sabiduría, nos creó para ser parte de un todo, complementándonos los unos a los otros y repartiendo todo lo necesario como Él lo ha dispuesto. Parte del éxito es aceptar ayuda y beneficiarnos de cómo somos y reaccionamos ante las necesidades de los demás. Depender de otros no es una debilidad sino una fortaleza.